Archivos por marzo, 2011

El Padre Guardián de un convento, predicó una tarde un sermón en contra del Rey de aquella monarquía, diciendo entre otros improperios, que era un fascineroso y un ladrón de los pobres. Súpolo su Sacrarreal, y lo hizo llamar en el acto. El Padre Guardián presentóse temblando de pavor, pues ya sabía la causa del llamamiento.

Hoy descubrí el libro mágico, me lo enseñó un niño que llegó a mí cansado de correr y me dijo. -¿No conoces el libro mágico?- -¡ No! – respondí.

Una vez se juntaron los ratones para hablar de cosas importantes. -Nuestra suerte sería feliz si no fuera por el gato -dijo uno. -Sí, ¡maldito gato! – dijo otro.

Érase una vez una pobre viuda sola con su hijo único, Juan. Eran tan pobres que solo tenían leche y pan para comer.

Juan era un muchacho que se había ido de soldado desde muy chico, pero un día decidió irse a correr mundo, pidiéndole a su general que le diera licencia para dejar el ejército.

Había una vez un padre que tenía dos hijos, el mayor de los dos era listo y prudente, y podía hacer cualquier cosa.

La princesa tenía un jazmín que vivía con su mismo aliento. Se lo había regalado la luna.

La primavera había llegado, el jardín se empezaba a llenar de flores. Todas las tardes la niña esparcía migas de pan viejo para los pajaritos que estaban hambrientos, cerca de la fuente, al lado del columpio y entre las cañas.

Un hombre perdió un hacha. De inmediato sospechó que el hijo del vecino se la había robado.

El cachorro Old salió por la puerta y atravesó el patio con paso recto y perezoso.